Autor: Miguel Angel González Canomanuel

La noche del día 1 de noviembre de 1922 marcaría el inicio de las actividades de la Aviación Sanitaria de España. En esta noche se desplazaría por primera vez un equipo quirúrgico completo, en tres aviones de guerra, desde el aeródromo de Nador (Melilla) hasta Dar-Drius con el propósito de atender a los múltiples heridos que acudían después de los combates en el frente de Tizzi Azza.
A la importancia histórica de este vuelo se sumó el hecho de presentarse voluntaria la enfermera Elvira López Maurín, que por su condición de mujer, no tenía la obligación de volar en un avión de guerra en esta época. Esta valerosa actitud junto con su afán por socorrer a los heridos más allá de su deber fueron recogidos como una acción heroica en todos los medios de comunicación. En los días posteriores fue felicitada en distintas audiencias por el Rey Alfonso XIII, la Reina Victoria Eugenia, el presidente del Gobierno,Ministro de la Guerra y Comisario Regio de la Cruz Roja, distinguida y recompensada por dicha acción. Por este hecho heroico el impacto en los medios de comunicación del comienzo de esta nueva forma de trasporte sanitario fue mayor. La trayectoria de esta enfermera coincide con el comienzo de la enfermería profesional en España. Este suceso trascendente para la historia de la Medicina, la Aviación y la Enfermería española ha quedado en el olvido por los profesionales sanitarios de esta disciplina no habiéndose recogido en profundidad en ninguna publicación.

El interés por emplear el nuevo medio de transporte “el aero- plano” para labores sanitarias comenzó en España al igual que en Europa, con la llegada de los primeros aparatos. En Francia, país pionero en la Aviación Sanitaria, se reconoce al Dr. Mooy, médico del servicio de la sanidad holandesa, como el primero en publicar un artículo sobre la posibilidad del transporte de heridos graves en avión en diciembre de 1910. Esta se considera la primera referencia publicada de la idea de evacuar heridos mediante globos y aeroplanos así como su empleo para localizarlos en el campo de batalla.

En 1910 el Dr. Duchaussoy, fundador de la asociación francesa de la Mujer, ofrece un premio para la realización de un avión ambulancia. El proyecto  innovador de ambulancia aérea presentado por la aviadora y enfermera Marie Marvingt no se realizó por la quiebra de la empresa responsable de su fabricación. Este proyecto consistía en la creación de un habitáculo de construcción
metálica y con cristales, para el transporte de una camilla, que se acoplaba a la parte inferior del fuselaje de un avión.

Durante la primera guerra mundial se realizaron transportes sanitarios esporádicos de características heroicas, en aviones no preparados para tal fin, siendo el más famoso el que se realizó
en el frente de Serbia donde se transportaron más de una docena de enfermos. El jefe de la sección francesa de aeronáutica, Vitrat, en la retirada hacia Albania utilizó aeroplanos no preparados
para evacuar a 13 heridos graves. El primer vuelo Mitrowitza a Prizrend de 80 Km. y despúes Prizrend a Scutari de 150 Km2,3.
El avance más importante fue dado por el Dr. Chassaing al desarrollar el primer avión específico para el transporte sanitario, una versión modificada del Dorand-Dalsace AR con un mo-
tor Renault de 170 CV, que podía transportar dos enfermos tumbados dentro del fuselaje. El primer vuelo fue en el aeródromo de Villacoublay el 23 de septiembre de 1917 a las 15:30. El pe-
riódico L ́Excelsior publicó una fotografía del histórico vuelo. Desde entonces el interés por la Aviación Sanitaria fue en aumento en Francia creando distintas sociedades científicas,congresos internacionales junto con una industria que fabricó los primeros modelos específicos para el transporte aéreo sanitario. A este interés se sumaron los demás países desarrollados incluido España.

En nuestro país, al igual que en Francia, se desarrolló de la Aviación Sanitaria por las necesidades de la guerra colonial que manteníamos en Marruecos. Desde que los primeros aviones de
guerra habían llegado en 19136, se requirieron en algunos momentos para realizar misiones de abastecimiento con material sanitario de las posiciones sitiadas. Estas se realizaban en bombarderos en las que influía más decisivamente el valor y el heroísmo de la tripulación para conseguir un buen resultado de la acción que de los medios que disponían.

Después del desastre de Annual en 1921 se aumentaron los recursos militares para la guerra de Marruecos, esto se tradujo en un aumento de personal sanitario militar y una mayor presencia de la Cruz Roja en la zona. La Reina Victoria Eugenia como Presidenta de la Cruz Roja Española mando a su persona de confianza, la Duquesa de la Victoria para ayudar en la atención sanitaria con la famosa frase “Vete allí y mira lo que puedes hacer”. La Duquesa realizó una inmensa labor en la atención y
evacuación de heridos así como en la organización, construcción y dotación de hospitales de la Cruz Roja. Por esta labor la Duquesa recibió todo tipo de condecoraciones y distinciones que culminaron con el reconocimiento del Congreso en pleno. En 1915 se produce la organización de los estudios de enfermería profesional en España con la publicación de su programa.

La profesión de enfermería adquiere una solidez científica y académica que era demandada desde que se especializaron las matronas y practicantes. Con este nuevo impulso académico se organizó en agosto de 1918 en el hospital de la Cruz Roja de San José y Santa Adela en Madrid la primera promoción de enfermeras profesionales de la Cruz Roja Española de la que formaba parte la Srta. Elvira López Maurín donde permaneció formándose hasta febrero de 1920. El número fue muy corto, pues se empezó con solo cinco jóvenes seleccionadas entre las pocas que se presentaron. Fueron estas las señoritas Josefina Soria, Elvira López, Adoración González, Nila Zapatero y Aurora Fernández. Durante estos años el director de este hospital fue el comandante médico militar D. Víctor Manuel Nogueras. Ambos serían protagonistas destacados del primer vuelo de la Aviación Sanitaria Española.

EL HISTORICO VUELO

Durante los últimos días de octubre y primeros días de noviembre de 1922 se habían recrudecido los combates en la zona de Melilla, cerca de Tizzi Azza, por una ofensiva rifeña no esperada.

En la noche del 1 de noviembre de 1922 se hace necesario el refuerzo de los servicios sanitarios del campamento de Dar Drius por la llegada incesante de heridos de la ladera del monte Infermin. El mando del General Burguete dispone que parta a las 22:00h un aeroplano estacionado en campamento de DarDrius hacia el aeródromo de Nador (Melilla) para recoger a un equipo quirúrgico y trasladarlo de vuelta a Dar Drius.

“Por la noche un avión de la Tercera Escuadrilla Pilotado por el Capitán Don Pedro García Orcasitas y según orden superior salió a las diez de la posición de Drius con dirección de Nador para recoger al Comandante Médico Don Víctor Manuel Nogueras, regresando a las 11 sin novedad. Es de notar que es el primer vuelo nocturno que ha efectuado el citado Piloto. Acompaño desde Nador a Drius otro Avión de la Primera Escuadrilla pilotado por el profesor de equitación D. Abelardo Moreno Miró llevan a bordo un Teniente Médico”.
Los aparatos empleados fueron el De Havilland no 52 al mando del capitán Pedro García Orcasitas y del De Havilland no 45 al mando el teniente Abelardo Moreno Miró. La hora de despegue de Dar Drius a las 22:04 y duración del vuelo fue de 36 minutos.

Para este viaje se habían dispuesto tres aviones que se encontraban preparados en el aeródromo de Nador. Después de recoger y preparar el material sanitario necesario se personaron en el aeródromo militar el comandante Dr. Víctor Nogeras, el Dr. Manuel Crespo, el ayudante de sanidad Sr. Quintanilla Navarro y la enfermera militar Sta. Elvira López Maurin.

En el primer avión montaron el Dr. Nogueras y el Dr. Manuel Crespo, en el segundo el auxiliar de sanidad Sr. Quintanilla Navarro con instrumental, y en el tercero la enfermera Sta. Elvira López Maurin con más material. Los pilotos de los aparatos fueron del Capitán Pedro García Orcasitas, el Teniente Abelardo Moreno Miró y el Capitán Rafael Llorente.

Este iba a ser el primer transporte de personal sanitario realizado por nuestro país. También iba a ser el primer vuelo de una mujer sanitaria

“El Dr. Nogueras estimó necesario llevar con él a un ayudante y a una enfermera… ¿Pero se atrevería ir una mujer? La conciencia del riesgo pesaba sobre todos. Eran los primeros vuelos nocturnos que realizan nuestros aviadores. El campo de aterrizaje de Dar Drius ofrecía no pocos inconvenientes. Todo esto hubo de decírselo a la Srta. Elvira López. Ella no pudo pensar en tales riesgos. No había volado nunca; pero ¿qué importaba? Su deber era no dudar, porque laduda eran minutos que se perdían, y en uno de esos minutos escaparse una vida…”.

Hoy en día el transporte en avión se ha convertido en un asunto cotidiano y sin apenas riesgo. En estas fechas la aviación estaba en sus primeros años y la mayoría de las personas no habían visto de cerca nunca un avión. Los aparatos utilizados fueron biplanos bombarderos modelo De Havilland DH4, fabricados en madera y lona con motores sin silenciador donde los pasajeros se acomodaban en una cabina abierta sin ninguna comodidad, expuestos al viento, frío, humo y aceite, además, compartían el espacio con múltiples cajas de suministros. A esto se sumaba que iba a ser un vuelo nocturno, uno de los primeros de la Aviación Española, y sobre territorio enemigo hostil desde el mismo momento del despegue. En estas condiciones hacía falta mucho valor para unirse a esta empresa. Los aviones despegaron a las 23:00h y el vuelo tuvo una duración de 34 min, aterrizando en Dar Drius sin novedades.

“El piloto la ayudo a salir. Parecía que saliera de una litera. El aviador con una reverencia de minué, le ofrecía al mismo tiempo una muñequita que llevaba en el aparato como mascota”.
En el campamento de Dar Drius se encontraban 23 muertos y 366 heridos. El Dr. Nogueras y su equipo empezaron de inmediato a trabajar y estuvieron operando hasta las cinco de la madrugada.
En los días posteriores se realizaron numerosas críticas por la falta de previsión y de coordinación de las fuerzas desplegadas.
Prueba de ello es que el mando decidió el día anterior que los médicos destacados en Dar Drius volvieran a Melilla por falta de actividad.
El equipo quirúrgico del Dr. Nogueras posteriormente fue ayudado por la Duquesa de la Victoria y algunas damas de la Cruz Roja que se encontraban en Melilla. El día 2, en cuanto fueron avisados del alcance de los hechos ocurridos, marcharon también a Dar Drius. La Duquesa de la Victoria con material de curas, hielo y otros elementos para heridos graves, dos Hermanas de la Caridad de San Vicente Paul y también las damas enfermeras de la Cruz Roja señora de Antoine y señorita do Viqueira. Todas estas se desplazaron en automóviles y camiones
con suministros desde Melilla. En los días siguientes los heridos fueron evacuados en ambulancia a diferentes hospitales. El día 3 de noviembre el Dr. Nogueras y la Sta. Elvira López regresaron en aeroplano siendo propuestos para una recompensa.

FELICITACIONES Y RECOMPENSAS
El primer desplazamiento sanitario en avión de España causó un gran número de noticias en todos los periódicos de la época. En todas estas se elogiaba la actitud de la enfermera Sta. Elvira López Maurin y la calificaban como heroica. Desde el primer momento el equipo quirúrgico fue felicitado y propuesto para recompensas, siempre haciendo más relieve en la gesta heroica de la enfermera.

El 7 de noviembre el Alto Comisionado General Burguete remite un telegrama de felicitación al Comandante General de Melilla Sr. Losada para el equipo quirúrgico: “Ruego a V.E. felicite en mí nombre a la enfermera señorita Elvira López Crespo, comandante médico D. Víctor Nogueras, capitán médico D. Manuel Crespo y auxiliar sanitario D. Quintilliano Navarro…”

El día 7 llegan a Madrid y el 9 son recibidos por el jefe del Gobierno en audiencia especial: “La señorita Elvira López, que así se llama la heroína en cuestión, (…) el jefe del Gobierno, no solo mereció del gobernante ilustre los más sentidos plácemes, sino además le fue ofrecida por el Sr. Sánchez Guerra una alta recompensa honorífica, tan noble y gloriosamente ganada” .

El día 11 de noviembre de 1922 la Reina Victoria Eugenia, que ya había mandado un telegrama de felicitación el día 7 de noviembre a la enfermera Elvira López recibe al equipo quirúrgico

“Acompañada del Dr. Víctor Nogueras, fue recibida esta mañana por su Majestad la Reina a la señorita Elvira López… la soberana felicitó cariñosamente por sus rasgos de altruismo y valor”.
La Revista de Sanidad Militar, como tribuna profesional de la época, también se suma a las felicitaciones reflejando como los distintos medios de comunicación se hacen cargo de la noticia re-
calcando que: “Es la primera vez que se ha empleado tan rápido me- dio de transporte para el fin indicado, en nuestro Ejército, habiendo sido felicitados por el Alto Comisario, tanto el personal del equipo quirúrgico como los pilotos Sres. García Moreno y Llorente”.
El Rey Alfonso XIII recibió en audiencia en el palacio real al equipo quirúrgico el día 20 de noviembre de 1922 por la mañana. La Cruz Roja se suma al homenaje publicando en su Revista
el artículo “El rasgo de enfermera”, donde se recoge: “Una nota de valentía, de abnegación, de exceso en el cumplimiento del deber, se ha registrado con motivo de la empeñada lucha sostenida con la harca en las crestas de Ifermin(…) Pero el sexo débil, da constantemente señales de fortaleza, de abnegación, de heroísmo, y la dama enfermera profesional, la señorita Elvira López, no vacila, sube en otro aparato y minutos más tarde, despreciando los peligros vuela(…)”.

El editorial de la revista incluye: “Al trasladar a nuestras páginas, con íntima satisfacción, este sentido artículo que publica nuestro estimado colega en El Telegrama del Rif de Melilla, corresponde al domingo 5 de noviembre, felicitamos también, de la manera más efusiva a la heroica señorita que no en vano ostenta con legítimo orgullo el glorioso brazal de la Cruz Roja”.

También durante la fiesta nacional de la Cruz Roja en la capilla de Santa Isabel en Zaragoza el 12 de diciembre de 1922 se recordó a esta enfermera de la Cruz Roja: “También recordó los
trabajos y desvelos de la Duquesa de la Victoria al lado de nuestros heridos y enfermos de Marruecos y el reciente rasgo de la enfermera Elvira López, que el 1º de noviembre pasado fue en avión a prestar sus servicios al frente de operaciones”.

El Parque Central de Sanidad Militar se suma a las felicitaciones realizando una colecta como donativo para el homenaje de la enfermera Elvira López, esto se refleja en la Revista de Sanidad Militar donde aparecen los donativos pormenorizados hasta fecha de 22 de enero de 1923, sumando un total de 469 pesetas.
El 21 de febrero de 1924 después de un acto de homenaje al Dr. Pagés en el hospital militar del Buen Suceso en Madrid, que contó con la presencia de S.M. la Reina Dña. Cristina, el Jefe del
Cuarto Militar del Rey en representación de SS.MM., generales Weyler, Moltó, Valdivia, Nieto, Pastor y Mínguez se procedió, una vez terminado este y en una sala contigua a realizar un ho-
menaje a la enfermera Elvira López Maurin y se le entregó una cartilla de la Caja Postal de Ahorros con 1.070 pesetas de una suscripción del Cuerpo de Sanidad destinada al homenaje del
equipo del Dr. Nogueras. Por indicación del citado doctor esta suma se le entregó íntegramente a la intrépida enfermera.

LA TRAYECTORIA PROFESIONAL

El primer programa oficial en España de estudios de enfermera profesional se publicó en el año 19159 donde se establecía un programa de conocimientos junto con un examen teórico
práctico en la Facultad de Medicina. Aquí se establecía el fin de la época en la que era doctrina que el cuidado de los enfermos era un acto tan noble que no se creía que se pudiera hacerse por
personas retribuidas y en las que, por un lado el aspecto técnico era realizado por el médico y las demás labores por Comunidades Religiosas.

En 1918 se abrió el hospital de la Cruz Roja de Madrid que contemplaba el comienzo de la primera promoción de enfermeras profesionales. Esta promoción constaba de solo cinco alumnas que durante tres años realizarían sus estudios del programa indicado y las prácticas en carácter de internado.
La Srta. Elvira López Maurin procedía de una familia muy humilde de la provincia de Lugo, del pueblo de Martín del Rio, se desplazó a Madrid y sin saber leer ni escribir iba a conseguir en pocos años de gran esfuerzo y tesón el título de enfermera profesional.
Ingresa en el hospital de la Cruz Roja de Madrid a la edad de 27 años el 2 de agosto de 1918 y terminaría su formación el  15 de febrero de 1921 según consta en el Libro de Registro de las
enfermeras profesionales.
Durante sus años de formación en el hospital de la Cruz Roja de Madrid conoce al Dr. Víctor Manuel Nogueras que aparte de realizar la labor clínica y docente es director científico del hospital. También conoce a la Duquesa de la Victoria que sería nombrada directora de hospitales de la Cruz Roja.

El día 10 de diciembre de 1920 se convocan plazas de enfermera para el hospital militar de urgencia, ocho plazas de enfermera, dos de primera clase y seis de segunda. Aprueba el examen el 12 de febrero de 1921 con el número 638 junto a 19 enfermeras más quedando 11 de estas en expectativa de plaza. Se nombran a las 8 primeras enfermeras de segunda, interinas, y a las 11 restantes enfermeras en expectación de vacantes.

CONCLUSIONES
La relevancia histórica de la primera acción de la Aviación Sanitaria Española se vio acrecentada por el acto heroico de la enfermera militar Elvira López.
Además de su importancia, sirvió para que todos los medios de comunicación de la época difundieran este logro de la tecnología en servicio de la Medicina y del comienzo de la Aviación Sanitaria en España.
Las más altas autoridades se hicieron eco de estos hechos y recompensaron a los participantes como héroes. Especial distinción tuvo siempre la enfermera Elvira López.

El comienzo de la enfermería profesional española no pudo ser más exitoso y más reconocido. En todos los medios de comunicación se subrayó siempre el hecho de ser una enfermera profesional la que había protagonizado el acto heroico, así como el nacimiento de la Aviación Sanitaria en España.
Hoy en día la figura de Elvira López Maurin ha caído en el olvido. Incluso en su pueblo natal no se recoge ningún recordatorio a su persona. Sea este artículo un recuerdo de experiencia profesional.

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