En el museo podemos contemplar una magnífica réplica

El 17 de diciembre de 1903, los hermanos Orville y Wilbur Wright consiguieron realizar el primer vuelo motorizado de la Historia una playa cercana a Kitty Hawk, en Carolina del Norte. El avión en el que realizaron el vuelo, bautizado como “Flyer”, era un biplano sin fuselaje, con un timón de profundidad biplano en posición canard y un timón de dirección doble en forma de cajón, completamente móvil. Ambos timones estaban unidos a las alas mediante montantes reforzados por riostras. El motor, construido por Charles E. Taylor, tenía cuatro cilindros en línea, una potencia de 12 CV. y era refrigerado por agua. Movía dos cadenas que hacían girar dos hélices de madera. El aparato debía recorrer al menos 30 metros para que aquella experiencia fuera considerada el primer vuelo tripulado de un avión de motor. Y lo consiguió. Pilotado por Orville recorrió 40 metros a 3 metros de altura. La hazaña se repitió ese mismo día dos veces más, con recorridos más largos, si bien el último vuelo se vio interrumpido por el choque de un ala. En 2003, nueve miembros del Club de Aeromodelismo “Cormorán” terminaron el montaje de la presente réplica, construida a escala real y que reproduce hasta el último detalle del avión original. Tras ser exhibido en diversas exposiciones y muestras, el Club Cormorán donó el aparato al Museo de Aeronáutica y Astronáutica el día 17 de Marzo de 2007.

Fuente: Ejército del Aire

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