ESTE SISTEMA HA SALVADO INNUMERABLES VIDAS

Los aviones vuelan a mucha altura por razones económicas y de comodidad de los pasajeros ya que a mayor altitud se reduce el riesgo de encontrar perturbaciones atmosféricas; van provistos de un sistema para que, aunque el avión vuele muy alto, la cabina conserve una altitud que no suponga molestias a todos a bordo. 

De todas formas, y para prevenir posibles problemas con la presión en el interior de la cabina, llevan varios sistemas de oxígeno para su utilización por parte de la tripulación y los pasajeros. 

La presión de oxígeno al nivel del mar es de 3,08 psi (libras por pulgada cuadrada); esta presión es suficiente para que el oxígeno en la sangre sea el adecuado para la vida normal. Puesto que la presión del oxígeno disminuye con la altura (a 30.000 pies, 9.144 metros, la presión es solamente de 0,92 psi), en caso de una despresurización de la cabina es necesaria una aportación de oxígeno para mantener un porcentaje de oxígeno en la sangre que nos permita sobrevivir a esa situación de emergencia. 

El oxígeno para el suministro a los pasajeros puede provenir de unas botellas situadas, generalmente, en la bodega del avión o por generadores químicos de oxígeno colocados en el alojamiento de las máscaras. 

Esquema de un sistema de oxígeno de pasajeros

Máscaras de oxígeno de pasajeros

Generador de oxígeno

Las máscaras de oxígeno de los pasajeros se despliegan automáticamente si la altitud de la cabina excede los 14.000 pies, o bien desde la cabina de pilotos. Las máscaras reciben oxígeno al tirar de ellas y, puestas sobre la nariz y boca, reciben un flujo continuo de oxígeno que se mezcla con aire de la propia cabina. Una vez que el avión alcanza una altitud segura para poder respirar normalmente, (12.000 pies, 3.600 metros, o menos) el suministro de oxígeno puede ser cortado para no exponerse a peligros si fluye continuamente. 

El otro sistema de oxígeno para pasajeros es el de un cilindro que, mediante una reacción química producida por clorato de sodio y que se produce en el momento de tirar de la máscara correspondiente, produce oxígeno para cada alojamiento de máscaras. 

Generador de oxígeno con sus máscaras

Durante la reacción química que se produce para la generación del oxígeno, el generador produce un fuerte olor a quemado y se calienta considerablemente por lo que no se debe tocar. Una vez comenzada la producción de oxígeno no se puede apagar y dura, por lo general, unos 15 minutos. Este sistema, no utilizado en todos los aviones, tiene como ventaja el eliminar los tubos de distribución por donde pueden producirse pérdidas. 

Autor: Santiago Fernández Ramón

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